Los médicos nos dicen que tanto en la enfermedad de Crohn como en la colitis ulcerosa, no existe una dieta específica que sirva para todas las personas por igual. Cada uno de nosotros tenemos una particularidad, y un cuadro clínico diferente. Es por ello por lo que en el día a día debemos estar muy pendientes de los siguientes aspectos:
Hay épocas en que la enfermedad no es tan intensa, remite en sus síntomas y nos permite comer muchos más alimentos sin que nos sientan mal. No obstante, en el momento notemos que vuelve el dolor, la
hinchazón o las diarreas, tendremos que variar la dieta.
Atiende tu cuerpo. Percibe cómo te sienta cada
alimento. Esto significa que, por ejemplo, un día puede sentarte mal ese arroz
que has tomado por la mañana. Le echas la culpa al cereal y decides prescindir de
él en tu dieta.
No obstante, debemos prestar atención a qué condimentos
utilizamos. A veces, determinadas especias o incluso colorantes causan graves
irritaciones.
Si padecemos enfermedad de Crohn, un alimento nos
causará dolor o intolerancia entre media hora y dos horas después de haberlo
ingerido. Es el momento en que llega al intestino, es decir, la reacción es
“casi inmediata”.
Es recomendable comer cantidades pequeñas pero
muchas veces a lo largo del día. Es decir, debes evitar platos muy cargados. La
reacción que pueda darnos al llegar al intestino será menor, e incluso
inapreciable.
Debes masticar bien la comida y reposar entre media
hora y una hora después de hacerlo.
Cuida de tus focos de estrés y evita cansarte mucho
a lo largo del día. ¡Intenta llevar una vida tranquila!
DIETA ADECUADA PARA EL CRONH
Bebidas
Evita el té o el café: irritan el intestino.
Evita las bebidas alcohólicas de alta gradación.
Procura beber agua de forma regular pero en
pequeñas cantidades a lo largo del día.
La infusión de manzanilla es muy adecuada: es
antiinflamatoria y relajante.
La infusión de menta también te aportará un gran
alivio.
El jugo de piña te ayudará a digerir mejor los
alimentos.
Cubrir las cantidades diarias recomendadas de
calcio y proteínas
Debido a los procesos inflamatorios, a las diarreas
y a los problemas con la inmunidad en los enfermos de Crohn, es necesario
elevar el nivel de calcio y proteínas. Ten en cuenta estas indicaciones:
Es habitual que con la enfermedad de Crohn no se
toleren bien los lácteos porque inflaman el organismo así que, si lo deseas,
puedes sustituirlos por leche de arroz enriquecida con calcio.
Prueba con el tofu y presta atención a cómo le
siente a tu cuerpo.
Si ves que lo toleras, inclúyelo de forma regular
puesto que es rico en calcio y proteínas vegetales.
Prueba a incluir el jamón. Es rico en proteínas y
no tan alto en grasas como la carne roja. Necesitamos fuentes de proteínas, así
que prueba las carnes magras, como el pollo o el pavo. ¡Nunca los consumas
fritos!
Los huevos también son muy adecuados.
El atún, la caballa y la sardina son fuentes de
proteínas muy saludables y que se toleran bien.
Las frutas
Prueba la carne de membrillo
Las manzanas, al horno o en mermelada. ¡No le
incluyas azúcar!
La pera
La papaya
Los plátanos (debes ver cómo los toleras)
Verduras que pueden sentarte bien
Los espárragos
Las endivias
Los boniatos
El pepino
La zanahoria
Las patatas cocidas
El apio
La alcachofa
La berenjena
Suplementos vitamínicos adecuados
Los pacientes con síndrome de Crohn suelen pasar
épocas de gran debilidad debido a las infecciones y las alteraciones
intestinales. Es necesario que atendamos nuestro aporte mineral y vitamínico.
Así pues, intenta incluir en tu dieta estos complementos que encontrarás en las
farmacias:
El ácido fólico
El zinc
El aceite de onagra y el aceite de linaza: fuente
de minerales naturales.
Lo que debes evitar
Las legumbres ricas en fibra insoluble.
El salvado (cáscara) de los cereales, que resulta
muy irritante.
Evita los dulces.
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